7 sept. 2016

RUEDOS DE BANDERAS



Ocho de la mañana de cualquier día siete de septiembre. Sostenida entre las hojas de los árboles, la luz parada y fresca la mañana en el paraje de "la Cruz" de Caudete.


Unos momentos antes, todo era bullicio de conversaciones, un "apretarse " en busca de la mejor vista, un crecer sobre las puntas de los zapatos o intentos de encaramarse a los puntos altos de muros y árboles. La agilidad de la juventud siempre concede ventajas. El resto del gentío encuentra acomodo como puede mientras en el claro del centro, los abanderados alinean las puntas y miden espacios para el movimiento de sus banderas.












En el cielo flota dormida alguna nube, el sol despunta líneas que van iluminando el recinto, donde los abanderados toman posiciones mientras los murmullos van bajando de decibelios. Cuatro banderas por las cuatro Comparsas se alinean frente a la Patrona. Los abanderados colocan las varas sobre los hombros, alzan la vista a la Imagen de la Señora de Caudete entre un mar de miradas, orgullo de los caudetanos hacia La Virgen de Gracia.








A la izquierda también levanta las alas el estandarte mireno, cubriendo el recinto, el espacio y a sus compañeras con un silencio transparente. El tiempo se sacia en un segundo y se desvanece entre las primeras notas musicales. Caudete vespertino se despierta con banderas al viento que revientan como amapolas y derraman, ante el vitoreo del estandarte mireno, ese personal colorido en ecos de oración hacia la Patrona. Ballet coral, arcaico en el fervor, místico en la realización y consagrado en la devoción.











Vibran las varas, mientras las telas se suben a lomos de olas, en un tiovivo de vueltas a dos manos, a una, por arriba, por la cintura, primero erguidos y gallardos los abanderados. Después, repetición sumisos y de rodillas, Circunferencias de izquierda a derecha y cortes con cambios de derecha a izquierda, cada tres giros un corte y cambio. Concentración y ritmo, que sube las pulsaciones de todos los actores. Momentos emocionantes donde los haya. Fervor y fiesta. Dia siete, a las ocho de la mañana todos los septiembres en Caudete.








 



Pero no solo los ruedos se realizan ante la Patrona, también se efectúan en su versión corta, a lo largo de todos los días de fiesta en los diversos puntos programados y delante de las capitanías o en los sitios donde se hacen homenajes, Ayuntamiento, etc.
En estos "ruedos de banderas" es donde la Fiesta de Moros y Cristiano se presenta más autóctona, más caudetana,en definitiva: más íntima.





















  







  






Fotos y Texto:AGFOVIC. 
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